UN ESLABON EN CHINA : ROCÍO MORENO C.

Un eslabón en China

Licenciada en Terapia Fisica y Rehabilitación Rocío Moreno Covarrubias

Egresada de la Escuela de Medicina Física y Rehabilitación Adele Ann Yglesias, Hospital ABC, Ciudad de Mexico.

Formación en el Método GDS, en el Centro de Formación Philippe Campignon.

Curso de “Acompañamiento del niño” en Guardamar del Segura, Alicante, España.

Finalmente estoy sentada en el avión, con los ojos grandes y abiertos, sintiendo en el corazón cualquier mezcla de emociones, incrédula y  deseosa de llegar. Sólo faltan 26 horas… parece mucho, pero no lo es tanto cuando has esperado cuatro años.

Me dirijo a China, Beijing para ser exactos. Un lugar que cambio mi vida y al que he deseado regresar desde que lo dejé hace cuatro años por causas ajenas a mí. No me imaginaba que  ésta espera solo habría sido  tiempo  de preparación, me introduje al fascinante mundo de cadenas musculares GDS, en el Centro de Formación Philippe Campignon  y como nos pasa a muchos, se ha vuelto el hilo conductor de mi desarrollo profesional y personal.

Durante casi dos años trabaje y voluntarie  en Oriente para dos ONG que caminaban de la mano, ambas eran de huérfanos con discapacidades múltiples. ¿Cuáles? Muchas y muy variadas: problemas cardiacos, labio leporino y paladar hendido, deformidades congénitas, parálisis cerebral, hidrocefalia, bebés prematuros, síndrome de Down… Abandono.

Víctimas  de un sistema de gobierno en donde no existe ningún tipo de ayuda económica en materia de salud y en donde sus padres se ven obligados a abandonarlos para que  al ser huérfanos una institución  se haga cargo de ellos.

Me invitaron a regresar y mi corazón y mi mente no podrían haber estado más dispuestos.

Empaque toda la AM posible, puse a la PM y a la PL a trabajar en conjunto, le pedí a mi AL se concentrara en ayudar a la PA a alcanzar el ideal… Y que la AP me hiciera fluir.

Con estos  nuevos ojos llegue a China Little flower, una de las ONG, justo para la que fui voluntaria,  ese lugar al que después de terminar el Curso de acompañamiento del niño pedí con todas mis fuerzas volver, para compartir esta visión de amor, contención, empuje, construcción… Moldear al ser con unas raíces fuertes, conceptos traducidos en hechos, de las que tanto hablaba Mme. Struyf.

Al principio no tenía idea de cómo lo iba a hacer, ni que me iba a encontrar. La limitación del lenguaje ya que mi mandarín es muy pobre y más después de tanto tiempo de no hablarlo. Sólo tenía dos semanas, muy poco tiempo para un viaje tan anhelado y con tatas cosas que hacer. Pero algo me decía que confiara, todo iba a estar bien.

Cabe resaltar que nada hubiera sido posible sin Lilly, una China extraordinaria que ha dedicado los últimos 8 años a trabajar con estos niños y fue mi voz.

Llegué al hogar de los niños, en donde había 49 criaturas, desde bebés prematuros hasta un chiquito de 5 años, todos con necesidades muy diferentes. Un lugar muy estructurado, muy bien organizado pero con grandes carencias en cuanto al desarrollo del niño. Los primero días me dediqué a buscar las necesidades, a conocer a los niños e interactuar con ellos.

Las ideas comenzaban a fluir y el plan de trabajo estaba tomando forma.  Para lograr un cambio había  que educar al staff.

Las nanas, son personas de un estrato socio cultural muy bajo, algunas saben leer, otras muy poco, ¿cómo hacerle para motivarlas  a intensificar el cuidado y la estimulación si ellas no lo conocen, no lo entienden?

  1. trabajar con los niños para familiarizarme con ellos, sus necesidades y las necesidades de las cuidadoras primarias.
  2. capacitar a las nanas, tras sembrarles el deseo y la inquietud de saber más. 
  3. trabajar en conjunto, ellas y yo para mejorar el desarrollo  del niño y enfatizar en el correcto posicionamiento.

Así qué manos a la obra, pase varios días metida ahí de 9 a 5 jugando con los niños mientras comenzaba a darles “terapia”  fundamentada en los principios de GDS, redondeo de la pelvis, densificaciones, torsiones, percusiones. Mucha AM, usando como guía de referencia el libro “Aprendo con mi bebe” de Béziers – Hunsinger

Cada vez las nanas se interesaban más en lo que veían porque los niños empezaron a cambiar con un poquito de esto, con sólo un par de sesiones una bebe de 5 meses que no lograba rodar de  prono a supino lo consiguió, otro que había sido prematuro comenzó a controlar su tronco y así poco a poco los avances comenzaron a sumarse. Su inquietud comenzó a crecer, empezaron a copiarme y a preguntarme que hacer.

Así qué pasamos al segundo paso, empezar a capacitarlas a ellas. La semilla estaba sembrada.

Para poder entender el desarrollo normal en un niño pensé que más que explicárselos debían  vivirlo, experimentarlo, para  integrarlo.  Y que mejor manera que con una utilización corporal de la ola de crecimiento. Primero desglose paso por paso la utilización para que las instrucciones fueran claras, después nos pusimos Lilly y yo a practicarla para que al ejecutarla con las nanas la traducción al mandarín fuera sencilla y con instrucciones precisas. Las risas y sonrisas comenzaron a fluir, nos carcajeábamos rodando, comiéndonos los pies, arrastrándonos por el suelo. Recuerdo ver algunas caritas curiosas asomadas por la ventana preguntándose ¿qué hacen, de que tanto se ríen?

Estábamos listas para trabajar con ellas.

Esa primera utilización fue inolvidable, eran alrededor de 25 mujeres de pie observándome con cara de incertidumbre. La primera instrucción fue: ” a divertirse, no nos importa si lo hacen bien o mal, sigan su cuerpo, no comparen y permitan que un movimiento de lugar a otro… a tumbarse al suelo” risas nerviosas se oían por todos lados. Las instrucciones comenzaron y con cada una había alguna reacción, cuando se llevaron el pie a la boca por primera vez todas voltearon a ver a Lily con expectación, “¿verdaderamente nos está pidiendo eso?” Se leía en sus ojos, en China no les permiten a los niños llevarse el pie a la boca porque lo creen sucio y ahí estaban las nanas deleitándose con  el sabor de sus dedos. Cuando se arrastraron por el piso haciendo empujes más de una gimió fuertemente  ante el esfuerzo y dificultad de mover su cuerpo como una lombriz. Confieso que mi momento favorito fue cuando gateando a carcajadas se perseguían jugando, bajaban a sentado y volvían a gatear, que libertad se sentía en el ambiente, todas en el suelo disfrutando, volviendo a ser niñas….

Cuando terminamos parecía que no había diferencias éramos todas iguales, la chispa del niño estaba viva.  Compartieron sus experiencias, se sorprendieron en lo difícil que puede ser llegar a estar de pie, como se facilitaba con las torsiones de tronco, la fuerza que se necesita en los brazos para gatear, y la necesidad de tener una buena rotación en la coxofemoral para facilitar los movimientos… entre otras muchas cosas que se comentaron.

Después les explique que esto que habían hecho ellas en 40 min a un niño le toma más de año, desglosamos paso por paso y fueron reviviendo el trabajo.

Realmente entendieron el desarrollo normal.

Después tocamos la AM muy afondo, la importancia de nutrir a esos pequeños que por un lado han sido abandonados, y por otro son luchadores con PM muy fuertes. Como sus manos a través de las caricias podían cambiar el futuro de cada uno de ellos. La posición al ser alimentados, la contención al cambiarles un pañal y al bañarlos, que en esas labores diarias cada uno de estos seres se sintiera protegido, cuidado, amado. Y de la relevancia de ellas en la  vida de estos pequeños. Hablamos de densificación  y torsión, y pase una por una haciéndoles los movimientos para que lo sintieran y después practicaran  entre ellas, sus caras se iban relajando y todas decían “que bien se siente, que agradable” sus expresiones continuaban suavizándose en un ambiente de armonía y calma. Cuando terminamos todas estábamos satisfechas y ansiosas de probar esto en los niños.

Trabajamos en el posicionamiento correcto, colocamos hamacas para redondearlos, aprendieron a utilizar una manta para darles contención, límites y favorecer el redondeo y el  anclaje correcto  de la D8.

Los siguientes días fueron de trabajo en conjunto, ellas tomaban a un bebé y yo a otro e íbamos juntas practicando, el juego con los niños cambió, los estimulaban con el propósito de impulsarlos hacia el siguiente paso, se les veía más cuidadosas y amorosas. Estaban más alertas en las posiciones de los niños; antes de hablar de esto, dormían todo el tiempo boca arriba y ahora al entrar a los cuartos me sorprendía al encontrarlos en posición fetal con almohadas o cobertores conteniéndoles la espalda y pelvis.  La manera de cargarlos también cambió, estaban alertas al  cargarlos cuidando la cabeza y la pelvis;  al alimentarlos les llevaban las manos al biberón, en vez de esconderles una detrás de su espalda… Los cambios eran notorios en todos, las nanas, los niños y nuestros corazones.

Decidimos hacer un pequeño entrenamiento exprés en otro hogar que está a unas horas de Beijing, usamos el mismo principio. Fue un éxito

Tras concluir las dos semanas habíamos trabajado con más de 80 nanas y 100 niños.

Una visión diferente se sembró en el oriente, cada vez que le explicaba a Lilly algo de GDS, de las cadenas, de la visión  psicocomportamental, la globalidad…terminaba diciendo ¿dónde puedo aprender eso?

Hace varias semanas que regrese a México y hoy recibí un correo, era Lilly mandándome  unas fotos de las nanas haciendo utilización corporal de nuevo y practicando las densificaciones y torsiones. Terminaba su correo diciendo:

“para que no se nos olvide”

Bibliografia

Cadenas musculares y articulares concepto G.D.S. Nociones de Base, Philippe Campignon

Aprendo con mi bebe… los gestos de la relación y del bienestar; Marie-Madeleine Béziers Yva Hunsinger

Un eslabón en China- Artículo Rocío Moreno

 

 

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